Hoy el cielo está enlutado,
prepárate para el temporal.
El Sol se oculta tras nubes oscuras,
no quiere que la Luna lo vea llorar.
Notan su tristeza las estrellas,
llora por lo que nunca conseguirá,
olvida la distancia y los sistemas,
incluso el sistema solar.
Que la Luna gire entorno a la Tierra
no lo puede soportar,
se muere de celos y se envenena
porque él jamás la podrá acariciar.
Ha sido Cupido, que se ha equivocado
porque ha disparado al azar,
y el corazón que ha atravesado
no era al que le debía dar.
Ahora la herida es más profunda,
y no para de sangrar.
Ha sido por algo que no tiene cura:
un amor prohibido es su enfermedad.
Me como las uñas y cuento suspiros,
y luego decido en qué debo cambiar.
Más no soy yo quien mueve los hilos
de este destino que es un carnaval.
¿Cómo voy a aconsejar sobre problemas ajenos
si mi vida es un problema sin solución?
Es un trabalenguas sin letras,
una pregunta sin interrogación.