Estaba escuchando el vacío,
del silencio susurrante,
y antes de quedarme dormido
necesitaba desahogarme.
Decirte cuanto te he querido,
que has sido lo más importante
que en mi vida ha sucedido,
que jamás podré olvidarte.
Pero la incógnita del destino
acecha expectante,
esperando un mal giro,
para ponernos un interrogante.
El futuro es así,
y no puedes trastocarlo,
solo podemos vivir
asta transformarlo en pasado.
Aunque nos cueste digerir,
aunque sea un mal trago,
tenemos que seguir
cada momento avanzando.
Sin perder las ganas de sonreír,
y si toca sufrir aguantarlo,
porque si ha salido así
tiene que ser por algo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario