Hablo escupiendo palabras,
malgastando el aliento,
pero nunca dice mi garganta
lo que realmente siento.
Siento que no siento nada
si no conecto con tu cuerpo,
y se me cae hasta la mirada,
no levanto los ojos del suelo.
Perdona que me ande por las ramas,
perdona que no sea sincero,
perdona por esconder mi alma
tras un muro de silencio.
Hablo, y las palabras se me acaban
y yo acabo maldiciendo,
miento si digo que tu mirada
no me derrite por dentro.
Tiento a la suerte cada mañana,
y siempre salgo perdiendo,
siento que me rozan las balas
y yo sigo corriendo.
Tal como empieza se acaba,
yo he aprendido de lo que he ido viviendo.
pero aún tiembla mi garganta
y aun no puede decir te quiero.
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