Creo que no queda una salida
en este laberinto que me encierra,
siento que se burla de mi la vida,
al verme tropezar en otra piedra.
Siento que los días se suicidan,
al ver pasar tanta hora muerta,
creo que la pena se cobija,
se ha instalado de continuo en mi cabeza.
Creo que mi esperanza se marchita,
y se ríen de ella las estrellas,
siento que me observan desde arriba
y se mofan de las noches en vela.
siento que el destino me maneja,
juega conmigo y me termina humillando,
como si mi vida fuera una comedia,
y yo solamente otro payaso.
Un títere o una marioneta,
que manejan como quieren con sus manos,
un bufón que no tiene otra meta,
que hacer reír a los que me estén mirando.
Como si solamente valiera,
para divertir al rey de un palacio,
como si la humillación perpetua
fuera mi único trabajo.
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