Hay un conflicto en mi cuaderno,
de expresiones, e intereses,
las rimas se tiran de los pelos,
y los versos se estremecen.
La magia de los sueños,
con la esperanza se me pierden,
al querer ser un `poco mas cuerdos,
al volverse elocuentes.
El mundo nunca espera,
debe de seguir rotando.
Como la aguja, dando vueltas,
del reloj, que sigue contando,
los minutos que me quedan,
y todos los que ya he pasado.
Voy perdiendo la cabeza,
porque me voy acostumbrando,
a ser solo otra oveja,
una más de este rebaño.
La muerte siempre acecha,
porque los años van pasando.
Me está cambiando el viento,
y no se de donde viene,
por que según va pasando el tiempo,
el niño siempre crece.
Y al crecer se va convirtiendo,
de una lista, en el siguiente,
solamente otro cordero
del redil del presidente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario