GANA EL QUE SE QUEDA







Que difícil se hace a veces,
adelantar un pie del otro,
dar un paso, largo o corto,
cuando estás mirando al frente.

Ves que el mundo, de repente,
se está volviendo loco,
como está cambiado todo,
y tú ahí tan quieto, indiferente.

Como si no fuera contigo
todo lo que está pasando.
Te escondes detrás de tu ombligo,
con los ojos bien cerrados.

Ignorando, que el destino,
te lleva de la mano,
sin saber que tu camino
solamente son tus pasos.

Y aunque, a veces, la marea,
te devuelva los despojos,
todos los cristales rotos,
de las malas experiencias.

Debes armarte de paciencia,
y no volverte loco,
porque en la vida, como en todo,
gana el que se queda.

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